lunes, 17 de diciembre de 2012

El palacio de la luna


En el palacio de la luna resuenan las historias de 3 voces y los ecos de aquellas otras que, presentes y pasadas en sus vidas, configuran sus bagajes y escenarios.

Marco Fogg será a quién conoceremos primero; marcado tanto por lo viajero de su nombre como por la deriva en la cual vagan sus días hasta que, aquél complementario que existe para todos en cualquier lugar imprevisto, le devuelve a una realidad nueva y tangible, gracias a la cual entrará en contacto con el excéntrico y viejo Mr. Effing, al que el lector irá conociendo entre lecturas y paseos compartidos.
Aunque sus casuales vínculos parecer tener un fin anunciado con la muerte del segundo en un calculado 12 de Mayo, otra de las muchas casualidades que hilvanan esta historia hará la última entrada de la mano del orondo Salomón, quién, redondeado lo que pudiera resultar una narración imposible, intentará a la vez dar un giro a la mediocridad en la que el mismo ha decidido disimular sus días.
Paul Auster sale de Brooklyn hacia la cercana Manhattan, el mundo de las universidades americanas y Columbia, pero también los parajes perdidos de llanuras y colores imposibles de Utah, con todo aquello que resta por el camino. La narración da giros radicales despistando y manteniendo en vilo a un lector cuya sensación no es otra que la de que cualquier cosa puede ocurrir en las páginas por venir. La sorpresa se alterna con periodos más tediosos y reflexivos, inteligentes y llenos de referencias, compartidos a veces e incomprensibles otras, especialmente cuando se contemplan desde la comodidad del sillón de lector.
Paul Auster
Febrero 2004

sea cual sea nuestro techo, siempre nos quedará la luna

martes, 4 de diciembre de 2012

Persepolis

Una amiga de origen africano y residente en Londres es la que por casualidad nos ha presentado a Marjane Satrapi y sus familiares; este azar caprichoso es el que nos permite acercarnos a una primera parte de las memorias de la autora en su infancia en Irán. Dibujo sencillo de claridad demoledora, la historia se sucede a través de numerosas viñetas en blanco y negro que no necesitan de más detalle o color para transmitir un mensaje preciso y punzante. Texto mordaz, solamente en la simpleza con la que se exponen los hechos, ocurridos a una sociedad que en pocos años debe asumir el reinado y derrocamiento del régimen del Sha, el triunfo de la revolución islámica y los efectos de una guerra contra Iraq. 
Inevitable sentir simpatía por la protagonista, con sus dudas y conjeturas, su afán de entender y revelarse, su manera infantil y muchas veces astuta de vivir entre tantas contradicciones entre una vida pública de represión al espíritu individual y un ambiente familiar extraordinario que lucha por adaptarse sin perder su identidad.
Lectora voraz, capaz de abordar cualquier clase de novela aunque sea de aquellas que no puedan leerse estirado por que le entran a uno cosquilleos en las manos del peso de la susodicha, admito ciertos prejuicios hacia el cómic y la novela ilustrada, que en sus primeras páginas Persepolis ya consigue vencer; animándoos con el fervor y frescura con las que Satrapi nos cuenta su historia a que os aventuréis también vosotros en ella.
Persepolis_The story of a childwood
Marjane Satrapi
Jonathan Cape, London, 2003

allá cada uno como quiera retratarse...