miércoles, 29 de agosto de 2012

Historia de un idiota contada por él mismo

En un siglo en el que la cantidad ingente de información que recibimos no tiene tiempo de ser procesada ni en una porción de dieta del pastel, resulta curioso que alguien se pare a cuestionar los ingredientes de algo tan efímero como obvio que acogemos bajo el vasto y desdibujado aunque tradicional conjunto de la felicidad. De hilarante tono burlesco y contada desde una sensacional autobiografía ficticia, el protagonista se aventura en la investigación exhaustiva acerca de su contenido para acabar instalándose en la desdicha, lo único capaz de superar lo ajeno y casual que envuelve al ENGAÑO.
Lectura concisa sin por ello escapar a la especulación y las reflexiones, crítica y de opiniones claras y contundentes que no hacen sino arrancar una sonrisa cínica al lector.
"Desde el primer bofetón de la realidad" con el que arranca en la novela la iniciación de la búsqueda en cuestión, despiertan también mis temores y dudas acerca de esa suerte perseguida, la mía propia, en un afán por escapar a la estafa que de manera tan contundente se instala en el protagonista, con la fuerza de esas historias difíciles de creer pero que quedan aposentadas en el cajón del por si acaso de nuestro confundido cerebro.
Nada más cerrarlo volví a abrirlo por el principio. La lectura invita a mil reflexiones que de un solo paseo no generan sino ganas de volver y permanecer en ese lugar.
Félix de Azúa
Narrativas hispánicas 1986
Compactos, Anagrama, 2008

sábado, 25 de agosto de 2012

84 Charing Cross Road

Una manera romántica y literaria de conocer el Londres de hace unos años, a través de la relación epistolar construida por la pasión compartida por los libros ya marcados y leídos que llegan en ocasiones a nuestras manos. Una lectora culta y voraz, con un horizonte físico poco más lejano que las paredes de su apartamento neoyorquino pobladas de paisajes y personajes de una Inglaterra que Frank Doel, librero fiel y apasionado, se encarga de acercar a la un tanto extravagante protagonista Helene Hanff. Una relación entrañable, difícil  de forjar en unos días donde las prisas y la impersonalidad reinan por doquier en las transacciones e intercambios que realizamos a diario. 
El epílogo, construido en forma de diario, descubre un Londres desde los ojos de alguien a quien nada puede decepcionar, como nos ocurre a cada cual cuando logramos visitar nuestros sueños, no exento por ello de toques de humor permanentes y observaciones sagaces de una americana que aterriza en una cultura hermana mucho más extraña de lo que cabía prever.
Helene Hanff
Gran Bretanya,1974
Virago Press

Un elogio a los libros y a la literatura ante todo, a ese mundo que puede lograr absorberlo todo.
                                                     book's maze, London's Southbank Center

miércoles, 18 de julio de 2012

El día menos pensado

El día menos pensado la vida deja de ser como la habías imaginado para el resto de los días por venir. El día menos pensado te encuentras en un hoyo profundo del que ni siquiera te propones salir, con la única compañía de un saco más hondo que tu propio agujero, guardián de todo aquello que no quieres permitirte olvidar.
Enrique de Hériz jamás deja impasible con sus palabras, arquitecto, antropólogo y mago de las mismas en cada una de sus novelas leídas; esta vez a través de un personaje cuya voz consigue llegar mucho más allá de la hendidura del socavón que construye los momentos de unos días nuevos que se suceden contra una voluntad alimentada de palabras, constituida de recuerdos.
La primera novela de este encantador de palabras que no debéis dejar de leer.
porqué aunque exista techo, a veces resulta imposible llegar a resguardarse 

martes, 17 de julio de 2012

Bartleby el escribiente

Una novela corta, sagaz, inteligente y envuelta en un permanente desasosiego, todo ello encajonado en cuatro muros de una oficina cualquiera del ya agresivo Wall Street neoyorquino de los 1850's.
Mucho se ha escrito sobre el contexto e influencias bajo los cuales debe leerse el presente texto de Mellville.  La pura realidad de su comprensión se mantiene, desde mi punto de vista lecturista, en la cuerda tensa entre lo exasperantemente cotidiano y la locura más inverosímil, dejando al lector en ascuas desmontadas ante la dramática y precipitada historia del obcecado escribiente y su impertérrito preferiría no hacerlo, tras el cual hay poco que decir pero mucho que contar.

sábado, 30 de junio de 2012

Sombras Quemadas

El viaje durante más de seis décadas de la vida de Hiroko Tanaka nos lleva desde Nagasaki a la India, de Estambul a un recién creado Pakistán, para aterrizar finalmente en una Nueva York cambiada para siempre tras los acontecimientos del 11S. Retos, aventuras y superación alrededor de situaciones que quizás no logren comprenderse del todo, pero se sortean en esa capacidad del género humano de caminar hacia adelante aunque a veces la sensación de velocidad produzca el efecto contrario, en un sentimiento de retroceso que se acontece imposible en esa línea unidireccional de recorrido de una vida. Porqué todo cuenta en la definición de quienes somos.
Más allá del relato y en la coincidencia de alguna conversación; la reflexión sobre los pueblos y sus lenguas. El idioma más allá del hecho comunicativo, las palabras que representan a un pueblo, su cultura y sus costumbres. El sentimiento que despiertan en cada uno los distintos sonidos de las hablas conocidas, su importancia en la comprensión de ciertos aspectos que sin ese conocimiento se escapan al entendimiento, en equilibrio difícil sobre la fina línea que separa la incomprensión del prejuicio.
Kamila Shamsie
Barcelona, Febrero 2011
Ediciones Salamandra




a veces es aquello que nos protege lo que nos marca y nos impide avanzar











lunes, 11 de junio de 2012

Lo que sé de Vera Candida

Aunque es ésta la historia de una saga de mujeres, de madres e hijas imbuidas de aires caribeños que las convierten en seres de lo más sui géneris, merece la pena mencionar una de las figuras masculinas de la historia; quizás no sea la más importante en su falta de papel generativo de esta extraña y femenina extirpe, pero sí es aquella que parece dotada para sentirse satisfecha con la satisfacción de sus deseos. Aunque parezca redundante y de cajón, no es poco en los tiempos que corren, no es poco en esta historia de personas cuyas metas respiran cierto aire de supervivencia fútil, en un paso del tiempo que la novela enlentece y acelera según el momento y el lugar de la protagonista en cuestión. Ritmos que se aprietan y se dilatan igual que nuestros días lo hacen en la elección en que cada uno decida vivirlos. La prosa fácil de Véronique Ovaldé acompaña a cuatro mujeres fuertes a lo largo de muchos días de sus vidas, a ratos pisando fuerte, la mayoría de las veces tan solo de puntillas pero siempre agarradas a ese hilo inexistente que, de algún modo, frágil o fuerte, natural o forzado, subyace entre madres e hijas.
Ediciones Salamandra
Barcelona, Septiembre 2011
Éditions de l'Olivier, 2009
Aunque la historia tiende a repetirse, un gesto pequeño puede marcar una gran diferencia

domingo, 3 de junio de 2012

Liberación

Budapest, Navidad de 1944. La ciudad devastada por la guerra, un país arrasado, un continente avergonzado que ya no sabe hacia donde mirar a pesar de que en él sigan existiendo personas lúcidas, fuertes y pacientes que sigan creyendo en el final desecho que está por llegar. Porqué reconstruir es difícil, sobretodo con piezas de una realidad hecha trizas, con la inconsistencia de un sueño roto, en la soledad de la ansiada liberación.
La novela se sucede bajo tierra, sobre ella solo desconsuelo y devastación, a la espera del final del asedio del ejército rojo a la ciudad, que deberá liberarla de la persecución de la Gestapo y los militantes de la Cruz Flechada. Aunque la situación es extrema y el género humano egoísta por naturaleza, desde su rincón Erzsébet no pierde la esperanza, sobrevive por ella y por aquellos a los que quiere, pese a que la certeza del reencuentro se vaya desdibujando entre el estrépito de los cañones y lanzamientos de la gran fábrica destructiva que supone la guerra.
El final, trágico y punzante desde la comodidad y la distancia que otorga el paso del tiempo; real, en cambio, en el momento presente de la novela, en el estado de excepción en el que sume la guerra al escenario del sótano y sus protagonistas.
Sándor Márai demuestra una visión extremedamente lúcida en un momento donde nada es lo que parece. La liberación, tantas veces imaginada, nos muestra su cara oculta más amarga.
Porqué también puede existir arte y belleza allí donde no llega la luz (Caballerizas Palau Güell, Antoni Gaudí)