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martes, 26 de febrero de 2013

Me deseó felices sueños

Cojo la novela con las ganas felices con las que Massimo coge sus primeros nueve años de vida, en el ambiente familiar estable y dichoso en el que todo crío desea crecer. Tras una temporada extraña y de ausentes sonrisas, su vida termina de truncarse ante la repentina muerte de su madre, de la que nunca logrará recuperarse. 
Mi fervor lector disminuye entre páginas que, aunque construyen una historia bien llevada, generan cierta sensación de hastío en la actitud negativa y desolada ante cada vivencia del protagonista, permanentemente envuelto en la duda y desamparo, de un presente que se sucede insulso y sin ningún tipo de anhelo, del pasado que nunca fue. Puede ocurrir que cuando pierdes algo importante pases un tiempo reencontrándote a ti mismo, construyendo tu ser con unas piezas al principio desconocidas, quizás odiadas, pero al fin y al cabo las restantes en el juego que nos queda por vivir. Algunos pensamientos bien expresados entre una prosa mayoritariamente rápida, directa y sin complicaciones lingüísticas bañada por un optimismo que solo llega al final ante el descubrimiento del secreto 40 años guardado.
Massimo Gramellini
Editorial destino
Octubre 2012
porque a veces, existen situaciones en la que nos cuesta volver a poner los pies en el suelo

martes, 23 de octubre de 2012

Misión Olvido

Después de 3 años y un tiempo entre costuras de historia redonda y lenguaje esmerado y directo, María Dueñas vuelve a la carga con Misión Olvido, con esas mujeres protagonistas con las que uno parece empatizar de manera natural, ante sus dudas, errores y alegrías, tan parecidos a los que nos sobrevienen a todos alguna vez. 
Quizá es su trasfondo histórico, su localización californiana por la que siento un apego e identificación especial, quizá por esas historias personales que a todos nos atrapan, acaso ese amor envuelto en pasión literaria...perfecta combinación. De arranque más lento que su predecesora, Blanca Perea se toma su tiempo para aterrizar y adaptarse a su nuevo y americano entorno de trabajo, sus días en despertar interés por la pasión de un cometido aparentemente insulso a realizar, largas horas de charla para destapar otra clase de pasiones algo más subyacentes.
A lo largo del Camino Real y de la mano de las misiones franciscanas que una vez lo poblaron avanzaremos en el devenir de la historia de la protagonista y la red de personajes que se construye a su alrededor. De nuevo dinámica e interesante, María Dueñas seguro conseguirá atrapar a muchos con su historia sin por ello dejar de lado una forma y contenido del todo interesantes.
Aunque existen momentos en los que parece que todo esté cerrado, 
hay que entrever el resquicio para mirar hacia adelante

lunes, 14 de mayo de 2012

Entra en mi vida

Empiezo la entrada con la reflexión final de la novela, mareándome yo también de lo incomprensible y abismal y dolorosa y alegre que puede ser la vida. Una escapada de fin de semana con Verónica y Laura, lectura rápida y trepidante, a pesar de que desde muy al principio se dibuje el desenlace de la historia.
De desgraciada actualidad, el robo de un hijo deja una secuela que ninguna vida feliz, ni la sonrisa de cualquier otro niño, por presente y tuyo que sea, puede borrar en una madre que lo ha sentido y llevado en sus entrañas. Las sombras pueden ser más tangibles que los cuerpos, las incertidumbres invadir de presencia la realidad perceptible de las certezas. Una historia de muchas mujeres luchadoras y también algunos hombres, entretejidas en una compleja red que marca los movimientos de sus vidas, por voluntad o necesidad, acatando el papel que a cada uno le ha tocado desempeñar, aunque a veces no se merezca.
Los lazos de sangre recorren caminos complicados, pero parece que una fuerza superior consiga encontrarlos al final del recorrido. 

se necesita más que abrir el cerrojo para aventurarse trás la incertidumbre de las puertas cerradas

domingo, 8 de abril de 2012

Tiempo de Arena

Cuando tengo que emprender un viaje me sobreviene la necesidad interna de empezar un libro nuevo. Sentada en la silla del aeropuerto, nunca antes, estreno la primera de las páginas que conseguirán, siempre optimista, que la espera resulte más placentera. La elección tiende hacia una lectura entretenida, que añada emoción a las horas tediosas de peligro de trombosis que hoy en día suponen los ayer llamados viajes y hoy renombradas peripecias aéreas.
La verdad es que me acerqué al libro con curiosidad y con el recuerdo de la increíble prosa de Dulce Chacón, hermana de la autora y finalista del premio planeta 2011, como reclamo esencial. Quizá algo floja al principio, la novela coge ritmo y sabe dejar al lector con ganas de más al final de cada capítulo. Toledo acontece el lugar idóneo como marco a esa rigidez de heredera de todo hacendado español que busque su perpetuidad. Situaciones y pensamientos que, aunque algo repetidos en literatura y otros ámbitos, simplemente por haber pertenecido a la vida real de un país y a las historias de cada família, no están excentos de emoción, bañados en las pinceladas exóticas que marcan los orígenes y el devenir de esta familia de mujeres que protagoniza unos tiempos, no sé si de arena pero todavía muy difíciles para su género, en la España de principios de siglo.